miércoles, 2 de abril de 2008
miércoles, 12 de marzo de 2008
EL TAMBOR
QUE ES UN TAMBOR
Un tambor es un instrumento de percusión membranófono que consta de una caja de resonancia, generalmente de forma cilíndrica, y una (o dos) membrana, llamada parche, que cubre la abertura de la caja.
Generalmente, el tambor es golpeado, para el sonido, en el parche con la mano o con algún objeto, comúnmente baquetas; también se suele percutir la caja.
Generalmente, el tambor es golpeado, para el sonido, en el parche con la mano o con algún objeto, comúnmente baquetas; también se suele percutir la caja.
EL BAILE DE TAMBOR
EL TAMBORITO
Entre todos los bailes que hemos mencionado, no cabe duda de que el de más rancio abolengo es el TAMBORITO. Es el más completo. Es toda una unidad en la que entran instrumento, música, ritmos, canto, textos literarios y coreografía. No podríamos exigirle más a una manifestación cultural. §u práctica, para muchos, arranca de la época colonial, cuando ya los negros del Africa habían tomado asiento en las tierras de América. Podemos descansar sobre datos de sumo interés en este sentido, pues a juzgar por las cartas que se cruzaron el Rey de España y el Gobernador de Cartagena, se le puede marcar una fecha en su camino: 1769, fecha que aparece en una comunicación Real que solicitaba al Gobernador de Cartagena informes sobre la moralidad de los Bundes. Este, defendiendo la moralidad de esos bailes, hace una descripción de ellos en su carta respuesta al Rey, que es espléndida.
Lo que describe en ella coincide ampliamente con nuestras formas coreográficas de tamboritos, pues cuenta que esos bailes sobre los cuales debe informar, se reducen a una rueda, la mitad toda de hombres y la otra toda de mujeres en cuyo centro, a son de un tambor y canto de varias coplas, bailan un hombre y una mujer que mudándose a otra pareja proporcionada por otro hombre y otra mujer, se retiran de la rueda ocupando con la separación, el lugar que les tocó y así sucesivamente alternando, continúan hasta que quieren, el baile, en el cual no se encuentra circunstancia alguna torpe o deshonesta que sea característica de él... Y habla un poco más adelante de que la diversión es antiquísima y muy difundida.
Si bien es cierto que con este documento tendríamos bastante para pensar en los 200 años de práctica que tendría nuestro baile de tambor, es cierto también que sería conveniente advertir que hay críticos de música como Gustavo Durán que afirma en uno de sus escritos que... "la danza panameña llamada tamborito era ya popular a principios del siglo XVII no sólo en Panamá sino en la propia España". Lástima que para corroborar su aserto sólo tomará como base la forma literaria de la canción que aparece en la comedia del Fenix de los Ingenios, Lope de Vega, quien en la escena V de su comedia LA DAMA BOBA, incluye, como dice Durán..... ,.una canción bailada que no es más que un tamborito.......
A pesar de que ha sido refutado por personas de mucho conocimiento, su afirmación muerde la inquietud del investigador nacional que al leer la obra de Lope, encuentra una serie de similitudes literarias con los textos de nuestros tamboritos; encuentra esa alusión que se hace de Panamá en el estribillo y surge la interrogante: Por qué Panamá en la mente del famoso dramaturgo y no otro país de América? Por qué la técnica de la copla tamborilera en la canción de Lope? ¿Cuál fue la música con que bailaron los actores? Sus personajes hablan y por bastante tiempo de ese nuevo baile bastante exótico que llega de América a través del Indiano.. y ese famoso estribillo se nos clava entre mente y corazón:
S: De do viene el caballero?
C: Viene de Panamá..
S: Trancelín en el sombrero..
C: Viene de Panamá... etc..
Somos de los que pensamos en la larga vida de nuestra manifestación bailable más importante; en que realmente tiene profundidad histórica nuestro baile nacional.
SOBRE EL CANTO
El canto siempre se ejecuta entre mujeres. Una con hermosa voz, cruda, natural, que es la solista o CANTALANTE como la llamamos, ocupa su puesto al lado del cajero. Ella entona la melodía y le marca el compás, cantando el estribillo correspondiente al texto que va a cantar. El cajero la sigue y luego entran los otros tambores y simultáneamente, el coro de mujeres que dan palmadas apoyando el compás. Se establece una especie de diálogo entre la solista y su coro, actividad que continúa hasta que la cantalante deje la tonada, ya sea porque quiere cambiarla por otra o porque desea descansar o ser sustituída. Las tonadas de tamborito son incontables y naturalmente anónimas.
Son escasísimas las de autor conocido como es la del Tambor de la Alegría de Juan Pastor Paredes y doña Carmen Lagnon; Chorrerano, de Ricardo Fábrega, etc. etc.
Entre todos los bailes que hemos mencionado, no cabe duda de que el de más rancio abolengo es el TAMBORITO. Es el más completo. Es toda una unidad en la que entran instrumento, música, ritmos, canto, textos literarios y coreografía. No podríamos exigirle más a una manifestación cultural. §u práctica, para muchos, arranca de la época colonial, cuando ya los negros del Africa habían tomado asiento en las tierras de América. Podemos descansar sobre datos de sumo interés en este sentido, pues a juzgar por las cartas que se cruzaron el Rey de España y el Gobernador de Cartagena, se le puede marcar una fecha en su camino: 1769, fecha que aparece en una comunicación Real que solicitaba al Gobernador de Cartagena informes sobre la moralidad de los Bundes. Este, defendiendo la moralidad de esos bailes, hace una descripción de ellos en su carta respuesta al Rey, que es espléndida.
Lo que describe en ella coincide ampliamente con nuestras formas coreográficas de tamboritos, pues cuenta que esos bailes sobre los cuales debe informar, se reducen a una rueda, la mitad toda de hombres y la otra toda de mujeres en cuyo centro, a son de un tambor y canto de varias coplas, bailan un hombre y una mujer que mudándose a otra pareja proporcionada por otro hombre y otra mujer, se retiran de la rueda ocupando con la separación, el lugar que les tocó y así sucesivamente alternando, continúan hasta que quieren, el baile, en el cual no se encuentra circunstancia alguna torpe o deshonesta que sea característica de él... Y habla un poco más adelante de que la diversión es antiquísima y muy difundida.
Si bien es cierto que con este documento tendríamos bastante para pensar en los 200 años de práctica que tendría nuestro baile de tambor, es cierto también que sería conveniente advertir que hay críticos de música como Gustavo Durán que afirma en uno de sus escritos que... "la danza panameña llamada tamborito era ya popular a principios del siglo XVII no sólo en Panamá sino en la propia España". Lástima que para corroborar su aserto sólo tomará como base la forma literaria de la canción que aparece en la comedia del Fenix de los Ingenios, Lope de Vega, quien en la escena V de su comedia LA DAMA BOBA, incluye, como dice Durán..... ,.una canción bailada que no es más que un tamborito.......
A pesar de que ha sido refutado por personas de mucho conocimiento, su afirmación muerde la inquietud del investigador nacional que al leer la obra de Lope, encuentra una serie de similitudes literarias con los textos de nuestros tamboritos; encuentra esa alusión que se hace de Panamá en el estribillo y surge la interrogante: Por qué Panamá en la mente del famoso dramaturgo y no otro país de América? Por qué la técnica de la copla tamborilera en la canción de Lope? ¿Cuál fue la música con que bailaron los actores? Sus personajes hablan y por bastante tiempo de ese nuevo baile bastante exótico que llega de América a través del Indiano.. y ese famoso estribillo se nos clava entre mente y corazón:
S: De do viene el caballero?
C: Viene de Panamá..
S: Trancelín en el sombrero..
C: Viene de Panamá... etc..
Somos de los que pensamos en la larga vida de nuestra manifestación bailable más importante; en que realmente tiene profundidad histórica nuestro baile nacional.
SOBRE EL CANTO
El canto siempre se ejecuta entre mujeres. Una con hermosa voz, cruda, natural, que es la solista o CANTALANTE como la llamamos, ocupa su puesto al lado del cajero. Ella entona la melodía y le marca el compás, cantando el estribillo correspondiente al texto que va a cantar. El cajero la sigue y luego entran los otros tambores y simultáneamente, el coro de mujeres que dan palmadas apoyando el compás. Se establece una especie de diálogo entre la solista y su coro, actividad que continúa hasta que la cantalante deje la tonada, ya sea porque quiere cambiarla por otra o porque desea descansar o ser sustituída. Las tonadas de tamborito son incontables y naturalmente anónimas.
Son escasísimas las de autor conocido como es la del Tambor de la Alegría de Juan Pastor Paredes y doña Carmen Lagnon; Chorrerano, de Ricardo Fábrega, etc. etc.
viernes, 8 de febrero de 2008
Baile de tambor
NUESTROS BAILES
EL FOLKLORE DE TAMBOR. GÉNEROS
Los géneros vinculados al Tambor son los más genuinos del folklore de La Gomera. Desde el punto de vista del baile podemos establecer la siguiente clasificación:
Baile del Tambor propiamente dicho:
· Baile Redondo.
· Baile de Procesión.
Santo Domingo:
· Santo Domingo (coplas).
· Santo Domingo (romance).
BAILE DEL TAMBOR:
El elemento característico del Baile del Tambor es la “mudanza”. El término mudanza hace referencia a los diferentes pasos o formas de bailar pero es mucho más que eso. La mudanza es un punto de referencia de la libre expresión individual en la que cada persona expresa lo que siente y como lo siente. Es lo que propicia que el Baile del Tambor sea un baile cambiante y dinámico, que implica una creatividad corporal y una actitud gestual y en cierto modo un estado psíquico, esa “jiribilla” que siente la persona para participar en el mismo.
El Baile del Tambor es un baile mixto por parejas: hombre-mujer o mujer-mujer. Un hombre saca una mudanza y la mujer trata de imitarlo o bien es la mujer la que saca la mudanza y el hombre es el que tiene que imitarla. “Romper la pareja” es cuando un hombre releva a otro en el baile. La mujer es la que permanece, puede bailar con muchos hombres.
En la memoria colectiva existen unas mudanzas que conservan el nombre de la persona que las creó o las circunstancias en que nacieron. A esto se suman las invenciones y las adaptaciones personales. A partir de unos pasos básicos se produce una evolución hacia lo personal dentro de un contexto coreográfico. Antiguamente podía reconocerse el pueblo de procedencia del bailador por las mudanzas que interpretaba.
Cada bailador tiene la libertad de inventar cuantas “mudanzas” sea capaz, con la única limitación de que vaya acoplado (en sincronía) con el toque del tambor y el repique de las chácaras. Tiene que existir una armonía entre las chácaras, el tambor, el pie y el romance.
En cuanto al tempo y baile, existen diferencias según las zonas. En líneas generales en el suroeste (Valle Gran Rey, Arure, Chipude, Alajeró,...) consideran que tocan más tranquilos ya que así es mejor para bailar y aguantar más tiempo dentro del proceso del Baile del Tambor, mientras que en la zona del Norte van más “ligeros” (tocan más rápido).
EL FOLKLORE DE TAMBOR. GÉNEROS
Los géneros vinculados al Tambor son los más genuinos del folklore de La Gomera. Desde el punto de vista del baile podemos establecer la siguiente clasificación:
Baile del Tambor propiamente dicho:
· Baile Redondo.
· Baile de Procesión.
Santo Domingo:
· Santo Domingo (coplas).
· Santo Domingo (romance).
BAILE DEL TAMBOR:
El elemento característico del Baile del Tambor es la “mudanza”. El término mudanza hace referencia a los diferentes pasos o formas de bailar pero es mucho más que eso. La mudanza es un punto de referencia de la libre expresión individual en la que cada persona expresa lo que siente y como lo siente. Es lo que propicia que el Baile del Tambor sea un baile cambiante y dinámico, que implica una creatividad corporal y una actitud gestual y en cierto modo un estado psíquico, esa “jiribilla” que siente la persona para participar en el mismo.
El Baile del Tambor es un baile mixto por parejas: hombre-mujer o mujer-mujer. Un hombre saca una mudanza y la mujer trata de imitarlo o bien es la mujer la que saca la mudanza y el hombre es el que tiene que imitarla. “Romper la pareja” es cuando un hombre releva a otro en el baile. La mujer es la que permanece, puede bailar con muchos hombres.
En la memoria colectiva existen unas mudanzas que conservan el nombre de la persona que las creó o las circunstancias en que nacieron. A esto se suman las invenciones y las adaptaciones personales. A partir de unos pasos básicos se produce una evolución hacia lo personal dentro de un contexto coreográfico. Antiguamente podía reconocerse el pueblo de procedencia del bailador por las mudanzas que interpretaba.
Cada bailador tiene la libertad de inventar cuantas “mudanzas” sea capaz, con la única limitación de que vaya acoplado (en sincronía) con el toque del tambor y el repique de las chácaras. Tiene que existir una armonía entre las chácaras, el tambor, el pie y el romance.
En cuanto al tempo y baile, existen diferencias según las zonas. En líneas generales en el suroeste (Valle Gran Rey, Arure, Chipude, Alajeró,...) consideran que tocan más tranquilos ya que así es mejor para bailar y aguantar más tiempo dentro del proceso del Baile del Tambor, mientras que en la zona del Norte van más “ligeros” (tocan más rápido).
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